|
VIAJERO ANTES QUE TURISTA
DE CARABAMBA A VIRU ... CAMINANDO
Deseoso de experimentar una caminata auténticamente "fuerte", me aventuré a descender caminando desde 3.250 metros sobre el nivel del mar hasta los 68 metros; a esa altura se ubican Carabamba y Virú, respectivamente. Uní ambos pueblos, acompañado de Carlos y Martín, mis alumnos de la Universidad Cesar Vallejo.
Ambos distritos no tienen conexión por carretera, pero están unidos por un camino de herradura. Debo confesar que nunca imaginé que la caminata iba a ser tan difícil y extenuante. Una vez más comprobé que: "una cosa es el mapa y otra la realidad".
Luego de un viaje de cuatro horas desde Trujillo, llegamos al lugar de nuestra partida: Carabamba, capital del actual distrito del mismo nombre, perteneciente a la provincia de Julcán. En la época colonial fue una prospera hacienda.
En su Plaza de Armas se ubica una "wanka" a quienes los pobladores la llaman "ushno". Es un monolito de piedra que servía como adoratorio de los antiguos habitantes prehispánicos de la zona. Al frente, los padres agustinos españoles edificaron un convento y la Iglesia Matriz donde se venera a la Virgen de la Natividad. Ante ella, con reverencia oramos y le pedimos nos proteja en la aventura que íbamos a iniciar.
A las 10.40 am. emprendimos la caminata por el camino que conduce a El Dique, un reservorio construido en 1907 por los propietarios de la ex-hacienda y que da origen a una extensa laguna cuyas aguas riegan los fértiles campos sembrados de la famosa "papa de Carabamba". Cruzamos bucólicos caseríos como Santa Cruz y Pampa Bella. Luego de tres horas llegamos al de Zatapampa, donde finaliza de la carretera.
Allí, la geografía nos depararía una gran sorpresa. Frente a nosotros parecía que la tierra había desaparecido. Estábamos encima de un profundo abismo. Desde aquel altísimo "balcón andino" divisamos el cauce del río Carabamba que baja hacia la costa a través altísimas caídas de agua. Abajo, en medio de la soledad, se divisaban unas pocas casas de campesinos, al pie de sus sembríos. Para bajar aquel abismo se ha construido un empinado sendero, pero gran parte del mismo había sido borrado por un derrumbe, haciendo casi imposible el descenso.
Ante tal inesperada circunstancia pensamos que nuestra aventura había llegado a su fin. Felizmente, gracias al apoyo de Rubén Santos, un joven poblador de la zona, que nos ayudó a bajar por tan peligroso lugar, pudimos superar aquel tramo. Para ello, fueron muy útiles las ramas de los arbustos de las que nos cogíamos para no caer. Pese a ello, no pudimos evitar más de un "sentón" dado el peso de nuestras mochilas.
Rubén nos dejó en un lugar seguro y proseguimos el descenso que duró tres horas. Desde aquel sendero vi algo que me emocionó: a lo lejos, sobre el techo de una solitaria casa campesina flameaba la bandera peruana. No creo equivocarme si aseguro que el Estado en muy poco ha contribuido por el bienestar de aquella anónima familia, pero aún así, en aquel recóndito lugar, se le rendía homenaje a este Perú grande y generoso.
Bastante maltrechos, al menos yo, llegamos al sector conocido como El Pauco (Escallonia pendula), su nombre se lo debe a un árbol muy bonito, parecido al sauce, de hojas rojas y verdes. Aquel lugar forma parte del caserío de La Viña. Allí gozamos de la hospitalidad andina. La familia León Sabastián, pese a sus limitaciones, nos brindó la merienda y posada. Un espectáculo aparte lo constituyó, al anochecer, la salida de la luna llena entre los altos cerros de piedra. Aquella noche dormimos en el abrigado "terrado" de la casa, sobre ponchos y frazadas. Particularmente, dado mi cansancio y dolor de cuerpo, me sentía en un hotel cinco estrellas.
La mañana la iniciamos desayunando una sopa de fideos servida por nuestros atentos anfitriones. A las 7.30 am. reiniciamos la ya fatigosa jornada. Seguimos descendiendo por un difícil camino empedrado que dificultaban nuestro paso por el desnivel de las piedras. Dos veces cruzamos el río Carabamba, seco en estas épocas del año.
Por estos lugares los campesinos, para proteger sus rebaños de caprinos, portan escopetas listas para acabar con los pumas. También abundan los venados, los osos "achupalleros", zorros, hurones y zorrillos, éstos últimos enemigos de las aves de corral.
Cruzamos parajes conocidos como Chalco y El Olivar, donde vimos un cabrito que acababa de ser muerto por tres pumas. A las 12 m. llegamos a Cushcanday. Don Guillermo Ruiz nos brindó auxilio y descanso. A estas alturas ya estaba arrepentido de esta aventura ya que el esfuerzo era bastante grande.
Durante el pronunciado descenso se puede notar claramente diferentes tipos de geografía, destacando nítidamente la serranía esteparia primero y los bosques secos después, ingresando luego a la zona yunga de Cushcanday, donde disfrutamos de ácidas naranjas y dulces guayabas. Desde este paraje nos sorprendimos del camino recorrido. Detrás de nosotros el cauce del río Carabamba parecía la huella que deja un cuchillo al cortar una torta.
Luego de almorzar un plato de menestras, seguimos camino siempre a la vera del río. Pasamos San Cristóbal y sus campos sembrados de ají escabeche, para luego, desde una considerable altura divisar Juyacul, lugar hasta donde llega la carretera que viene de la costa. Allí, un fétido olor invadía el ambiente. No tardamos en encontrar la razón: un zorrillo muerto.
A Juyacul llegamos a las cuatro de la tarde. En esta "punta de carretera" hay una pequeña tiendecita donde se vende gaseosas, galletas y ... cerveza. Los lugareños nos informaron que unían ese lugar con Tomabal caminando durante 6 horas, lo que significaba que nosotros lo haríamos el 10.
Decidimos pernoctar allí y aceptar la posada que nos brindó don Wilson Carranza. A las siete de la noche ya estábamos durmiendo en un ambiente muy parecido al de la noche anterior. Nuestra merienda también fue una sopa de menestras.
A la madrugada emprendimos el último tramo felizmente por un terreno mas plano que el de los días anteriores. Primero cruzamos Mayasgo y luego La Huaca entre una geografía bastante uniforme, propia de los bosques secos costeros. Los algarrobos entre los arenales y las rocas, habitat del ganado caprino, nos acompañó durante horas. Mas adelante llegamos al Puquio de Queneto que es un jaguey que permite encontrar una extensa y agradable zona verde en medio del desierto.
A poco tiempo de aquel interesante lugar está Tomabal. Pese a la hora tuvimos tiempo de caminar hasta los monolitos de Queneto y visitar también los petroglifos. De regreso, nos dirigimos hacia el Castillo de Tomabal, al que lógicamente no subimos a causa del cansancio acumulado. Pero, nada no nos detuvo para llegar caminando, desde allí, hasta el propio Virú en una caminata que nos ocupó las últimas dos horas de esta increíble aventura.
En el calor de mi hogar, ni las ampollas en los pies, las heridas ocasionadas por las espinas, el dolor de espalda a causa del peso de la mochila, ni el dolor muscular en todo el cuerpo podrán borrar el grato recuerdo que tengo de este viaje. Tampoco se borrarán de mi retina los bellos lugares que conocí, ni de mi corazón la hospitalidad de los nuevos amigos que conocí. Ante tantas cosas gratas he de confirmar que: DIOS ES PERUANO.
|
|
Última actualización el Martes 22 de Septiembre de 2009 03:08 |
Escribir un comentario
Historias más leídas
Que son las Placas Tectónicas Miscelaneos / Miscelaneos Que son las Placas Tectónicas Me gustaría publicar este documento, con el fin de explicarles a los lectores de Ventana de La Libertad, que lo que paso en Chile puede pasar en Perú. Nos guste o no estamos sobre la Placa continental del Pacifico... Leer más...
Por La Serpiente de Oro Pataz / Articulos e Historias Siempre tuve admiración por Ciro Alegría. Es para mí, el novelista nacional que mejor enfoca la realidad andina. En la sencillez de su prosa, refleja un amplio conocimiento de la problemática y la idiosincrasia del habitante del Perú profundo.Puedo... Leer más...
Mi primer dia de estudiante Miscelaneos / Miscelaneos Viendo una foto antigua en blanco y negro, ¡ufff! cuanto tiempo pasó, me vino a la memoria mi primer día en la escuela, mas precisamente en el jardín de infancia. Recuerdo el fin de semana previo a aquel acontecimiento, mis padres llevandonos a mi... Leer más...
PARA MIS AMIGOS DE BOLIVAR Bolivar / Articulos e Historias PARA TODOS MIS AMIGOS DE BOLIVAR, UNA LINDA TIERRA QUE ME DIO LA OPORTUNIDAD DE PODER CRECER COMO PERSONA (TRABAJE EN PRONAMACHCS ENTRE EL 2001-2002)...MI MAS GRANDE GRATITUD PARA TODA SUS GENTE. CON CARIÑO COMPARTO ESTA CARTA: He decidido escribir esta... Leer más...
|
|
Historias al azar
Adios Keiko Compartiendo con ustedes algo me llego a mi correo... Adios Keiko... Fujimori en el paraíso Por César Hildebrandt Habla de coraje el hombre... Leer más...
De quien es la luna? UN HOMBRE REGISTRO LA LUNA COMO PROPIA EN 1954... MENOS MAL QUE NO COBRA POR MIRARLAPues si, la luna tiene dueño... o eso parece. En 1954, Jenaro... Leer más...
Fotos de Julcan
Fechas importantes de este mes
13/2/1787
Nace en Huamachuco (Trujillo) José Faustino Sánchez Carrión, prócer de la Independencia, fue uno de los redactores de la primera Constitución Política del Perú, fundador de la Universidad Nacional de Trujillo y de la Corte Suprema de Justicia de Lima, editor de "La Abeja Republicana" y "El Tribuno de la República Peruana". |
17/2/1967
Muere en Trujillo (La Libertad) Ciro Alegría Bazán, escritor y político peruano. Diputado de la República (1963). Autor de "Los Perros Hambrientos", "El Mundo es Ancho y Ajeno" y "La Serpiente de Oro". |
22/2/1895
Nace en Trujillo, Víctor Raúl Haya de la Torre, Presidente de la Asamblea Constituyente de 1978, fundador de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA). |
|