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En toda la historia de la humanidad, se han suscitado muchos tipos de movimientos poblacionales de acuerdo a la situación geográfica y socioeconómica de cada evento. Las corrientes migratorias conllevan a un sinnúmero de tipos de migración, mismos que surgen de los aspectos sociales, políticos, económicos y ecológicos, lo que ha permitido a los estudiosos en la materia, desarrollar teorías desde diferentes perspectivas de acuerdo a un objetivo de análisis que vaya acorde al contexto particular de una región determinada.
A raíz del incremento de las migraciones en los últimos años y de la complejidad que ha tomado este fenómeno, es importante profundizar cada dinámica que tienen los flujos migratorios, tanto por los puntos de internación, los tipos de migraciones que cruzan por la frontera sur de México y como un interés particular, la identificación de aquellas personas que puedan estar en necesidad de protección internacional. Por esos aspectos se genera el cuestionamiento sobre ¿Cuál sería la dinámica de los flujos migratorios mixtos de las migraciones internacional
es contemporáneas en la Frontera Sur de México?
Se hará una breve presentación histórica de los flujos migratorios que han tenido interacción histórica y social en toda la franja fronteriza, se analizarán las nuevas corrientes migratorias y principalmente las causas que provocan esas migraciones, finalmente se hará énfasis en aquellos inmigrantes que tienen necesidades especiales de atención y de ayuda humanitaria.
Una mirada a la dinámica de los flujos migratorios mixtos por sus corredores y rutas de internación: Las evidencias de la frontera sur
Los flujos migratorios mixtos, se refiere a la movilidad humana que traspasa fronteras por motivaciones diferentes y sin distinción de sexo, edad, raza, nacionalidad, color, estatus socioeconómico, entre otros. En este sentido, la Frontera Sur de México1 históricamente ha tenido constante movilidad humana, tal es el caso de la migración forzada de la cual fueron objeto miles de
indígenas guatemaltecos, quienes se refugiaron en México en los años 80´s debido a los conflictos armados. Otra forma de movilidad ha sido el comercio a lo largo de toda la frontera entre México y Guatemala en sus diferentes modalidades, con mayor énfasis entre la zona suroccidente de Guatemala y el Soconusco en Chiapas sin dejar atrás las relaciones interfamiliares producto del intercambio cultural y social de la región (Ordoñez, 2006). Sin embargo en los años 90´s surgieron otras formas migratorias como parte del desarrollo económico de la región transfronteriza: nichos laborales dentro del mercado de trabajo agrícola en cultivos como el café, el banano, el mango, entre otros productos, contratación de trabajadoras domésticas guatemaltecas en hogares del Soconusco, niños trabajadores en el comercio informal y mujeres trabajadoras en bares. (Cruz, 2008)
México además de ser lugar de destino para muchos inmigrantes, también se ha convertido en lugar de tránsito para todos aquellos que quieren una mejor calidad de vida y que ven al país del norte como el lugar ideal para lograrlo. Por ello, la Frontera Sur de México ha adquirido gran importancia a nivel geopolítico, ya que el incremento en los últimos años de los flujos migratorios principalmente centroamericanos, sudamericanos (en menor escala), e inclusive de otros continentes como el africano y el asiático utilizan el área binacional de puntos de internación internacional como de Tecún Umán–Ciudad Hidalgo y Cd. del Carmen - Talismán para el cruce de fronteras. Estos diversos flujos migratorios, cruzan principalmente a través de transportes fluviales llamados camareros o a pie por el puente Suchiate II, este cruce es considerado una de las principales puertas de comunicación entre América del Norte y Centroamérica. Por otra parte, el cruce por el puente internacional Talismán también cumple una función de significativa circularidad de personas que se internan en México, tanto para trabajo como para visita local.
El flujo de tránsito migratorio por estos puntos fronterizos es muy heterogéneo. Se puede observar desde turistas locales, regionales, nacionales e internacionales, transmigrantes que van hacia el norte, comerciantes que importan y exportan legalmente sus productos y traficantes de productos ilegales.
Los flujos regulares transitan por lo general en el Puente Internacional de Ciudad Hidalgo regulado por autoridades aduanales y migratorias, y en mayor medida el cruce en el río Suchiate, sin control alguno por las autoridades, lo que permite el tránsito de personas indocumentadas, contrabando de productos y narcotráfico. A diferencia del cruce de Cd. Hidalgo, el puente fronterizo de Talismán es un cruce con mayor regulación, sin embargo no excluye el cruce irregular por el río. Es importante destacar que los cruces fronterizos no oficiales, no funcionan como cruce de ilegalidades exclusivamente, ya que los puntos ciegos, como comúnmente se le llaman, existen por la facilidad en el cruce de fronteras y por la gran cantidad de población que la realiza. (Ordoñez, 2007) La línea fronteriza de México es de 1,149 kilómetros, 953 km colindan con Guatemala y 193 con
Belice. Para efectos de identificar las rutas migratorias las clasificaremos en 3 (tres) zonas: costa, centro y sur-este.
Zona 1 Costa: Tecún Umán – Cd. Hidalgo – Tapachula – Arriaga Cd. del Carmen – Talismán – Tapachula – Arriaga.
Ruta terrestre: En esta ruta los inmigrantes transitan en autobús desde sus países de origen hasta Tecún Umán, donde generalmente cruzan en las balsas del río. Las personas que optan por migrar, promovidos por traficantes de personas (polleros o coyotes) contratados desde sus países de origen, hacen un segundo contacto con otros polleros en ambos puntos fronterizos, quienes les llegan a cobrar cantidades exorbitantes, con la promesa de llevarlos a los Estados Unidos.
Los inmigrantes utilizan como primer medio, el transporte público para trasladarse desde Cd. Hidalgo y/o Talismán a Tapachula ó hasta Arriaga. En este trayecto los inmigrantes son sobornados por diferentes autoridades e inclusive por los mismos transportistas quienes los estafan por costos elevados de mil pesos por transportarlos.
Las personas que no cuentan con recursos económicos, hacen la trayectoria de 300 Km.
aproximadamente a pie desde Tapachula hasta Arriaga, esquivando los controles migratorios, por lo que los inmigrantes tienen que caminar por vías de extravío arriesgando su vida a asaltos, violaciones sexuales o picadura de algún animal ponzoñoso.
Es importante señalar que en esta ruta terrestre existen cinturones de control migratorio, a decir, en Huehuetán a 30 km de la ciudad de Tapachula, el Hueyate en Huixtla, Echegaray en Pijijiapan y volantas entre Tonalá y Arriaga. (Casillas, 2007:21)
En Arriaga los inmigrantes toman el tren que los lleva hacia Oaxaca y Veracruz con varias escalas en poblados donde también son extorsionados por policías según información proporcionada por
inmigrantes entrevistados en la estación migratoria Siglo XXI de Tapachula, continúan su viaje hacia el norte, ya sea en el mismo tren o por transporte público terrestre. Algunos inmigrantes con
posibilidades económicas toman vuelos desde Tapachula a Ciudad de México, en el aeropuerto
internacional de Tapachula también existe un control migratorio.
Ruta marítima: Desde el Puerto de Ocós en San Marcos, Guatemala los migrantes son transportados a través del Océano Pacífico en lanchas de pescadores endebles hacia Puerto Madero, Barra de San Simón y Barra de San José en Chiapas, donde se abastecen de combustible y comida, para continuar su viaje a las costas de Oaxaca, Guerrero hasta llegar a Sinaloa. Esta área marítima es controlada por las Fuerzas Armadas de México, la Marina, batallón establecido en Puerto Madero y en Tonalá, Chiapas. Otro batallón importante se encuentra en Salina Cruz, Oaxaca. (Periódico el Nacional noviembre 2007).
Zona 2 Centro: La Mesilla – Ciudad Cuauhtémoc - Comitán – Tuxtla Gutiérrez.
En esta zona los inmigrantes cruzan sin documentación alguna por puntos ciegos, esquivando los controles migratorios en la Frontera. Los inmigrantes transitan en autobús desde sus países de origen hasta La Mesilla, Guatemala, el medio de transporte más usado es el transporte público hasta Comitán o Tuxtla Gutiérrez. Algunos inmigrantes se desvían de Comitán hacia la Presa la Angostura quienes realizan el recorrido por lancha para llegar a la comunidad de La Concordia y continuar su viaje a Tuxtla Gutiérrez o Arriaga. Los inmigrantes continúan su viaje desde Tuxtla Gutiérrez, utilizando transporte público hacia Veracruz u Oaxaca.
Es importante señalar que existen controles migratorios en San Gregorio Chamic, Comitán, San Cristóbal y Tuxtla Gutiérrez. Además existen otros puntos fronterizos como Carmen Xhan, Morelos, Vicente Guerrero, Amparo Agua Tinta, (zona de los Lagos de Montebello). Se considera que estos puntos fronterizos han incremento su flujo migratorio desde el sellamiento de la zona Costa. En esta ruta los inmigrantes esquivan los controles migratorios por caminos de extravío, lugares montañosos y selváticos que representan un riesgo continuo. (Casillas 2007:21)
Zona 3: Chiapas y Tabasco
Debido a los daños causados por el huracán Stan en octubre del 2005, el flujo de inmigrantes descendió en la zona costa, ya que éste destruyó las vías del tren, principal forma de transporte de los transmigrantes. Actualmente existe un flujo creciente de transmigrantes quienes están utilizando la zona del Petén para internarse por El Ceibo en Tenosique, Tabasco. La cual se pudo constatar con una visita en campo realizada en junio del presente año (2008), por esta zona se puede observar que los transmigrantes cruzan por la zona montañosa y esperan la salida del tren que transita desde Tabasco hacia Veracruz y Tamaulipas.
En esta ruta los inmigrantes se internan por la zona del Petén y del Ixcán de Guatemala a Nuevo
Orizaba vía el Río Lacantún y Usumacinta para llegar a Tenosique, Tabasco, donde toman el tren
hacia el norte del país, principalmente al estado de Tamaulipas.
La ruta de Tenosique, Tabasco; es considerada como un acceso más para que algunos inmigrantes,
quienes tienen la posibilidad económica, se dirijan hacia Mérida, Chetumal y Cancún, Quintana
Roo, donde toman vuelos comerciales a la Frontera Norte principalmente a Tijuana, Baja California
Norte y Monterrey. (Casillas, 2007:41)
Como es bien sabido a partir de los atentados del 11 de septiembre del 2001, los controles
migratorios se incrementaron y se reforzaron con el objeto de frenar el paso de los inmigrantes hacia los Estados Unidos. Sin embargo esto no ha sido impedimento alguno para que los inmigrantes busquen nuevas rutas de entrada y nuevos corredores migratorios, frecuentemente en condiciones difíciles y de riesgo para su salud y su vida, como el hecho de esconderse en traileres sin ventilación que los expone a una muerte lenta por asfixia.
La decisión de migrar en condiciones riesgosas y de gran peligrosidad, no intimida a los inmigrantes quienes salen de sus países de origen por motivaciones diversas. Si bien es cierto que los conflictos armados, guerras, la violación masiva a los derechos humanos, son las principales causas de expulsión de migraciones forzadas, el incremento de las migraciones en la última década, se debe a la desestructuración de los campos agrícolas provocada por el capitalismo global y el impacto del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLC), mismos que acarrean pobreza, desigualdad y violencia social, contexto propio de la mayor parte de los países latinoamericanos. De acuerdo al estudio “Cambios Climáticos y migración Forzada” de Stephen Castels (2001), las nuevas corrientes migratorias “forzadas” (nótese las comillas) a salir de sus países de origen por motivos económicos o por desastres naturales, tienen un trasfondo político, social y económico, debido a la falta de oportunidades de empleo, la desigualdad, la insuficiencia de los servicios sociales, principalmente los educativos y de salud, la escasez alimentaria, los cambios climáticos y/o los desastres naturales, son factores de inestabilidad y de riesgo en los países en desarrollo aunado a las políticas y prácticas gubernamentales inadecuadas, lo que produce un desplazamiento forzado, inducido por estas fragilidades y que se traduce cada vez más en el deseo “voluntario” (nótese las comillas) de migrar en busca de nuevas y mejores oportunidades.
Continuara.
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